lun. Nov 18, 2019

Tecnología de punta en cabezas de motor

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Dura Bond
 Tres años de investigación con resultados positivos. Ahora podemos fabricar cabezas de motor y asientos sinterizados con tecnología de punta lo cual permite hacer más eficientes las máquinas, con menor calor y con más potencia, mayor torque y rapidez a la unidad.

Lo anterior es resultado de tres años de investigación de Dura Bond de México dice Salvador Sánchez Bustamante, jefe de producción de la empresa, quien afirma que tanto cabezas como asientos se pueden utilizar en motores de Topaz, Bronco, Explorer, e inclusive en los autos que llegan de Estados Unidos o los modelos recientes que salen al mercado.

El desarrollo de esta nueva tecnología surgió al observar que la cabeza de fierro de algunos vehículos trabajan a temperaturas altas por lo que ésta se fisura. Se parten los asientos de la válvula, es decir, lo que le llaman “el puente”. En otras máquinas se rompe donde va la bujía. “Eso es porque a la cabeza, en su fabricación inicial y diseño original, le dejaron las paredes delgadas, o sea, las cámaras de enfriamiento, que es donde trabaja el refrigerante”.

Indicó que lo mismo sucede con los motores de los autos modernos. Las cabezas se dañan, tienen problemas de fugas, ya sea de aceite al agua o viceversa. La del Topaz por ser una máquina antigua y en la Bronco y Explorer por su diseño original.

Dura Bond trabajó en conjunto con la empresa estadounidense Topline para cambiar la reingeniería de las cabezas y asientos, una vez detectada la situación de los motores.

Salvador Sánchez explicó que las modificaciones se realizaron en las cámaras de enfriamiento, en el interior de la cabeza. En el cuerpo se aumentaron las paredes, eso hizo que su peso subiera de dos kilos y medio a tres. Se cambiaron también los puertos de salida hacia los escapes, se elaboraron más chicos y modificaron las paredes del cuerpo para que tuvieran mayor resistencia, entre los asientos de admisión y de escape, donde salen los gases.

Las cabezas están a la venta como kit, con un pistón. A este pistón también se le modificó la geometría para que con los desbastes en la parte superior pueda crear mayor turbulencia, presión, compresión y expulse los gases de forma rápida; esto hace que baje la temperatura en la cabeza y aumente un poco la compresión. El resultado está en la eficiencia del motor. Lo anterior no afecta al catalizador. Está probado totalmente que las cabezas tienen un buen y mejor desempeño que las originales.

Asiento sinterizado

El jefe de producción de Dura Bond comentó que entre las novedades de la empresa se encuentra también lo que es el asiento sinterizado que trabaja con la misma temperatura que la cabeza, o sea que se expande, no como el de cromoniquel que es una fundición. El primero es elaborado a base de polvo y trae elementos que si se fundieran se perderían, como es el movilideno y otros aditivos que se utilizan para los combustibles modernos como son: gas, gasolina con alto octanage, gas propano, butano, entre otros que se usan sobre todo en microbuses.

Dicho asiento tiene una tecnología que es especial para gas, que nadie maneja en México. Dura Bond Blaring en Estados Unidos, hizo un estudio y compró la compañía Snyder, que es fabricante de asientos y que originalmente hacían de cromoniquel.

La nueva tecnología para los asientos sinterizados ya no requiere del maquinado, sino que es a base de un molde que, para fabricarlo, necesita de varios componentes los cuales se ponen en una prensa a presión, aproximadamente a 400 libras, después se cose en dos o tres tubos de temperatura y queda lista la pieza.

De esta manera elaboraran los asientos sinterizados que tienen buena demanda. Las grandes compañías de remanufactura lo ocupan desde que dejaron de utilizar el de cromoniquel.

Un nicho que está explotando Dura Bond es el de los autos “chocolate”, ya que para este segmento con mucha demanda hay pocas refacciones en el mercado. “En este momento tenemos como nueve o diez cabezas que sabemos que son las de mayor demanda; unas, con cambio tecnológico y; otras, nada más para el recambio”, concluyó Salvador Sánchez Bustamante.