lun. Oct 21, 2019

Cómo reparar motores de 5 válvulas por cilindro  

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Uno de los retos a los que se enfrentan los técnicos a la hora de estructurar un motor de cuatro tiempos, es la cantidad de aire carburado que puede admitir la capacidad volumétrica del cilindro y a continuación, la velocidad de expulsión de la masa gaseosa una vez combustionada. A partir de esta base, nace la necesidad de válvulas de gran diámetro, las cuatro válvulas por cilindro o los sistemas de abertura variable que regula las mismas.

Con base a una vieja patente firmada por un ingeniero italiano, que data de los años cincuenta, se recurrió a la solución de las cinco válvulas por cilindro, tres destinadas a la admisión y dos al escape. En teoría este sistema representa la gran ventaja de poder llenar más el cilindro en menos tiempo, y permitir la fase de escape en el mismo tiempo que una cabeza con cuatro válvulas por cilindro.

Por el contrario, se plantean múltiples problemas de construcción, de alimentación y de temperatura. En primer lugar, la fabricación de una cabeza de cinco válvulas por cilindro resulta considerablemente compleja y costosa,  por ello, sólo las veremos montadas en autos de Gran Serie y Supersport.

La construcción de este tipo de cabezas ha de ser muy cuidadosa, debido a la máxima aquilatación del espacio,  ya que debe tener el espacio suficiente para poder alojar los cinco asientos de válvulas, los cinco puertos de admisión y escape, el espacio para la bujía y también las galerías del sistema de enfriamiento y las guías de las válvulas.

Al mismo tiempo, la ventaja de un llenado rápido gracias a la suma de la capacidad de las tres válvulas de admisión y al escape inmediato de los gases de válvulas de escape, produce una presión constante e ideal sólo a altas revoluciones.

A medio y bajo régimen de giro del motor, el rendimiento es inferior que en una cabeza de dos o cuatro válvulas por cilindro. En resumen, una cámara de combustión con cinco válvulas aporta evidentes ventajas sólo a un régimen de rotación muy alto.

Colaboración: Asociación de Rectificadores y Reconstructores Automotrices (ARRA).