En un contexto donde la inseguridad afecta a empresas, familias y a la industria, el blindaje automotriz, arquitectónico y personal luce como una alternativa de seguridad, sin embargo, el mercado negro y el uso de materiales de baja calidad afectan al sector.
En los últimos años el mercado informal de blindaje, particularmente en el sector automotriz, ha crecido con prácticas que representan un riesgo directo para la vida de los usuarios.
El Consejo Nacional de la Industria de la Balística (CNB) alertó sobre la venta de vehículos blindados sin factura, garantía ni certificación, una de las irregularidades más comunes en el mercado negro.
De acuerdo con el organismo, estos automóviles no cumplen con las normas internacionales, por lo que su nivel real de protección es incierto, a pesar de que se comercializan como soluciones confiables frente a amenazas de alto impacto.
Además del blindaje automotriz irregular, el CNB identificó la comercialización ilegal de chalecos y placas balísticas, así como la oferta de supuestos blindajes arquitectónicos en muros, puertas y ventanales que no cumplen con niveles reales de resistencia balística.
Estas prácticas, advirtió el Consejo, generan una falsa sensación de seguridad. En el caso de los vehículos, el riesgo es aún mayor, ya que los usuarios confían su integridad física a blindajes que podrían fallar ante una agresión real. “No se trata solo de proteger un bien material, sino de salvaguardar vidas”, subrayaron especialistas del sector.
Ante este panorama, el CNB hizo un llamado a priorizar la planeación temprana de la seguridad, comenzando desde enero. Definir con anticipación las necesidades de protección permite identificar vulnerabilidades, establecer protocolos claros, asignar presupuestos adecuados y, sobre todo, seleccionar proveedores que operen bajo estándares técnicos y éticos reconocidos a nivel nacional e internacional.
“Enero es el momento en el que se toman las decisiones que marcarán el nivel de seguridad durante todo el año. La inseguridad sigue creciendo y, al mismo tiempo, vemos un aumento preocupante del mercado negro en blindaje, que engaña a los usuarios con soluciones que no protegen”, explicó Gadi Mokotov, presidente del Consejo Nacional de la Industria de la Balística.

