Los vehículos con motores híbridos han crecido de manera considerable en México. Por ejemplo, de enero a julio del 2025, se colocaron 76,562 unidades, lo que representa un crecimiento de 17.4% frente al mismo periodo del año anterior. Este volumen equivale al 9.2% del total de ventas nacionales y confirma que el país avanza hacia una movilidad más sustentable. Sin embargo, este crecimiento también plantea nuevos retos técnicos, especialmente en su mantenimiento.
Aunque los autos híbridos destacan por su eficiencia y menor impacto ambiental, su sistema de propulsión combina un motor de combustión interna con uno eléctrico, lo que cambia por completo las condiciones de operación del motor. Esta arquitectura exige lubricantes especialmente formulados para enfrentar ciclos de trabajo más complejos que los de un vehículo tradicional.
Uno de los principales retos es el funcionamiento intermitente del motor de combustión. En un híbrido, el motor se apaga y enciende constantemente, lo que provoca arranques en frío más frecuentes. En estas condiciones, el aceite tarda más en alcanzar su temperatura óptima, lo que incrementa el riesgo de desgaste en los componentes internos si el lubricante no ofrece protección inmediata.
Además, los motores híbridos están expuestos a cambios bruscos de temperatura y presión. Cuando el motor eléctrico deja de asistir y entra en acción el motor de combustión, el lubricante debe adaptarse rápidamente para mantener una película protectora estable. Los aceites convencionales pueden degradarse más rápido bajo estas condiciones, perdiendo viscosidad y capacidad de protección.
Otro reto importante es la compatibilidad con los sistemas de control de emisiones. Los motores híbridos integran catalizadores y filtros más sensibles, que requieren aceites con bajo contenido de cenizas sulfatadas, fósforo y azufre (Low SAPS). Un lubricante inadecuado puede generar depósitos que reduzcan la eficiencia del sistema y aumenten las emisiones contaminantes.
¿Qué se debe hacer?
Ante este escenario, los usuarios de motores híbridos deben optar por lubricantes diseñados para dichas tecnologías. En este sentido, TotalEnergies cuenta con la gama Quartz 9000 Xtra con tecnología Eco-Science, pensada específicamente para responder a las exigencias de esas motorizaciones.

Estos lubricantes mantienen su estabilidad incluso en condiciones extremas, ayudan a reducir la fricción interna y contribuyen a un menor consumo de combustible. Además, ofrecen una protección constante frente al desgaste y favorecen la limpieza del motor durante todo el ciclo de operación.
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