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El mercado automotriz en México atraviesa una transformación profunda; los clientes ya escogen su próximo auto en internet. En este sentido, Mercado Libre realizó un análisis a partir del análisis de millones de búsquedas, interacciones e intenciones de compra dentro de su plataforma para averiguar las tendencias del consumidor mexicano.
El estudio, denominado Tendencias de Autos en México: intención de compra y demanda, confirma que los usuarios investigan modelos, revisan versiones, contrastan precios y evalúan alternativas antes de tomar una decisión. El proceso digital influye de forma directa en la elección final.
“Mueven” a los grandes
Uno de los cambios más relevantes es la menor concentración del interés en pocas marcas. El top cinco automotriz, que antes concentraba 53% de la preferencia, ahora reúne 43% de la intención detectada en la plataforma. Esta caída de 10 puntos refleja un mercado más fragmentado y competitivo. El consumidor explora más y decide con mayor información. Para las marcas, esto significa que la visibilidad y la propuesta de valor dentro del entorno digital se vuelven determinantes.
El análisis también muestra que el liderazgo varía por región. Estados como Aguascalientes, Michoacán o San Luis Potosí presentan dinámicas distintas frente a Guanajuato, Veracruz o Tamaulipas. El mercado mexicano no responde a una estrategia uniforme. El estudio señala que adaptar portafolios y mensajes a cada entidad se convierte en un factor clave para competir.
En paralelo, los híbridos y eléctricos aceleran su crecimiento en intención de compra. Aunque todavía representan un porcentaje menor del volumen total, su avance es constante. En este segmento, Toyota destaca con modelos como RAV4, Sienna, Prius y Corolla, que figuran entre los de mayor crecimiento en búsquedas.
Mercado Libre indicó que la electrificación está dejando de ser una tendencia marginal y se perfila como apuesta estratégica de mediano plazo. El mapa competitivo cambia: más marcas en juego, más comparación digital y un consumidor que decide con datos. En ese tenor, entender el comportamiento en línea ya no es opcional, es una ventaja decisiva.
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