jue. Abr 2, 2020

Autopartes. Fabricantes se “blindan” contra la piratería

En nuestro país no existen cifras oficiales de cuánto pierde la industria nacional de autopartes en materia de piratería, ni cuentas entran a nuestro país. Algunos fabricantes, incluso omiten hablar del tema

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Eduardo Rojas es un cerrajero con más de 35 años de experiencia, que con frecuencia compra refacciones para automóviles debido a su trabajo. Él como muchos cerrajeros y técnicos que se dedican a ofrecer servicios de reparación, han visto crecer el mercado de piratería en los últimos años.

En entrevista con Alianza Automotriz, explicó que estos componentes, principalmente provenientes de China, puede encontrarlos a un costo entre 30 y 50% más baratos que un producto original. En su caso, y porque su trabajo lo requiere, compra cilindros de switch de arranque en las refaccionarias.

“Cuando hago la cotización a un cliente, le doy la opción de elegir, haciéndole hincapié en la diferencia de costo, durabilidad y calidad de la pieza. Al final, ellos deciden si la compran o no. Muchas veces no es que al cliente no le guste lo original, sino que no le alcanza para comprarlo. En ese sentido, no podemos dejar de ofrecer productos originales y piratas, los clientes toman una decisión de compra a partir del precio, por ejemplo”, comentó.

En México, esta problemática no es nueva, diversos fabricantes de equipo original la han sufrido por años. Actualmente no existen cifras oficiales que indiquen qué porcentaje de autopartes pirata entran a nuestro país, ni cuántas se comercializan en él, en el peor de los casos algunas empresas se niegan a hablar del tema.

Filtros, baterías, balatas, pastillas de frenos, frenos de tambor y partes electromecánicas son las piezas que más se piratean de acuerdo con Óscar Albin, presidente de la Asociación Nacional de Autopartes (INA).

EL “CÁNCER” El consumo de autopartes pirata en nuestro país se realiza sin remordimientos (películas, calzado, ropa, autopartes, entre otros), así lo señalan datos de la American Chamber of Commerce (AMCHAM), que arrojan que 8 de cada 10 mexicanos que consumen piratería, no lo consideran un delito grave, un crimen que le cuesta cada año 43 mil millones de pesos a la economía nacional.

En lo que va del 2019, el Servicio de Administración Tributaria (SAT) ha detectado en aduanas productos diversos apócrifos cuya llegada al mercado tendría un valor de 40 millones de pesos y una omisión de impuestos por 15 millones de pesos.

A decir de René Ocegueda, gerente de Ventas Aftermarket en América Latina de AISIN, compañía fabricante de equipo original, principalmente para Toyota, en entrevista indicó que la piratería es un “cáncer” que afecta significativamente a la industria automotriz.

“Conforme China ha aumentado su capacidad de producción y de importación, el problema se ha ido acrecentando. La gente asiática asiste a exposiciones, toma fotografías a los productos y cuando menos vemos, ya los desarrollaron”, sostuvo sin precisar qué porcentaje de su operación se ve afectada por esta situación.

Agregó que por ello la empresa creó un departamento de protección de marca a través del cual algunos de sus colaboradores trabajan como “espías”, para identificar las piezas y las empresas que se dedican a plagiar algunos de sus componentes. Adicionalmente, la firma anualmente invierte en el continente americano alrededor de 50 mil dólares para hacer frente a este problema.

RIESGOS PARA EL MERCADO

Rodrigo Rivera del Ángel, gerente de Desarrollo de Negocios de NSK, empresa dedicada a la fabricación de rodamientos, indicó que la preocupación no es que las marcas más reconocidas sean susceptibles de sufrir ataques a sus productos, sino el riesgo que corren los usuarios finales a quienes colocan este tipo de piezas, y son más propensos de tener un accidente.

“Internamente nos afi liamos a asociaciones mundiales de fabricantes de rodamientos que se dedican a combatir la piratería en equipo original. Adicionalmente, integramos sistemas antifalsificación, por ejemplo, verificar la autenticidad de un producto mediante códigos de barras que ligan a detalles de producción única”.

Carlos Barrientos Luján, gerente de Mercadotecnia de Vazlo, productor de soportes de motor, indicó que al menos el 3% de sus piezas son susceptibles de ser pirateadas, no sólo por empresas asiáticas sino también mexicanas, por lo que han recurrido a registrar la patente de sus autopartes.

En este contexto, algunos fabricantes han encontrado apoyo en el uso de la tecnología RFID para garantizar la autenticidad de sus componentes frente a productos falsificados. Con estos sistemas, las firmas pueden documentar los movimientos de sus autopartes desde el proveedor, el fabricante, distribuidor y clientes finales.

NORMATIVIDAD

El presidente de INA señaló que una de las principales debilidades que tiene el sector es la falta de normas nacionales de calidad y restricciones para la importación de piezas de mala calidad que no cumplen con estándares que garanticen la seguridad para los vehículos y sus usuarios.

“Estas piezas apócrifas y de marcas clonadas provienen principalmente de fábricas instaladas en Asia que cuentan incluso con la complicidad de distribuidores locales para su comercialización en el mercado nacional”, denunció.

Albin asegura que el sector trabaja con la Secretaría de Economía (SE) en la elaboración de normas de calidad para igual número de componentes, que identifica como los más vulnerables a la clonación.

“Estamos trabajando en la creación de una normativa de calidad para que los usuarios y compradores finales de autopartes puedan identifi car los productos originales de los apócrifos. Con un enfoque en pastillas para frenos, amortiguadores, filtros y deberán estar listas antes de que acabe el 2019”, aseguró.