dom. Feb 23, 2020

Accent, el ‘cumplidor’ de Hyundai

La versión 2020 del Accent de Hyundai se sube al ring para luchar por mantener una buena posición en el mercado nacional

Overdrive de Accent Hyundai

El Accent de Hyundai puede ser calificado como un auto sobrio

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En medio de la encarnizada batalla del mercado de autos en México, que no ha podido ver la luz en 31 meses consecutivos, la coreana Hyundai mantuvo su porcentaje de participación.

Una de las apuestas fuertes de Hyundai para el mercado nacional es el sedán Accent, un vehículo que se sube al ring con los lanzamientos de las firmas grandes, como es el caso del completamente rediseñado Versa de Nissan, y el esperado Onix de General Motors.

Las prestaciones de Accent están encaminadas a satisfacer a los consumidores que buscan un auto de precio asequible que esté dotado de calidad, diseño, espacio y comportamiento en la conducción en la ciudad.

En todos estos aspectos, el auto coreano cumple, y hasta tiene un margen de maniobra frente a la competencia. ¿Qué tan amplio es este borde y para qué le alcanzará? Eso está por verse.

No deja cabida para las estridencias en cuanto a diseño, equipamiento y conducción, dejando la palabra “sobriedad” como el principal adjetivo, sobre todo en el aspecto exterior: sencillez y alta calidad en consonancia con interiores de buen calado y un manejo aceptable en el terreno urbano.

Armado bajo el concepto de diseño de la casa, denominado Fluidic Sculpture, el Accent, simula estar tallado bajo el agua o en las sutiles corrientes del viento, ondas y trazos redondeados por doquier. De tal suerte que es estético pese a ser uno de los modelos más sobrios de la marca.

 

El equipamiento con el que está dotado no da lugar a extrañar algún aspecto, al tener controles en el volante, una pantalla compatible con Android y Apple, aire acondicionado, cámara de reversa y materiales de buena calidad. Todo lo demás es vanidad.

Un aspecto en el que quizá pueda cojear entre los amantes de la velocidad es el comportamiento en carretera, terreno donde se hace más que evidente que el fuerte está en el ahorro de combustible, un beneficio indiscutible.

Al interior, el espacio es amplio en la cajuela y en los asientos delanteros, aunque en la parte de atrás se sufriría un poco en trayectos largos. Es importante decir que el vehículo podría funcionar bien como un auto de trabajo en sus versiones más básicas.

En este sentido es distintiva la variedad de versiones y colores disponibles para el sedán Accent, aunque hay una diferencia cercana a los 70 mil pesos entre la más básica y la de mayor rango, con tres opciones intermedias y un total de siete colores.

La propuesta coreana luce interesante de cara a un año que se antoja complicado para la comercialización de autos, por lo que la competencia será cada vez más reñida.