FORVIA Faurecia mantiene al factor humano como un protagonista de su planta en San Juan del Río, Querétaro. Para la empresa, la tecnología se combina con el talento de sus colaboradores para potenciar su eficiencia.
La instalación cuenta con más de mil colaboradores entre técnicos, operadores y personal administrativo, quienes participan en actividades de producción, calidad y logística. A esta estructura se suman capacidades de ingeniería y desarrollo que permiten atender las necesidades de una industria que demanda procesos cada vez más especializados.
Alianza Automotriz visitó el complejo y conversó con Etzail Vega, Director de Operaciones de FORVIA Electrónicos, quien explicó que la integración de nuevas herramientas tecnológicas busca apoyar al personal, principalmente en actividades repetitivas, mientras que las decisiones y tareas que requieren creatividad continúan bajo responsabilidad de los trabajadores.

El lugar ya cuenta con 43 años de operaciones y actualmente puede producir cien mil piezas semanales en sus 32 mil metros cuadrados. Su producción incluye velocímetros digitales, unidades principales de audio y video, cámaras de reversa y tarjetas electrónicas.
Estos componentes se incorporan en vehículos de distintas marcas y llegan a mercados de Europa, Asia y América. Para mantener esta operación, la planta utiliza once procesos tecnológicos y una cadena de suministro en la que 80% de las materias primas proviene de Asia y 20% se adquiere en México.
Además, la planta de FORVIA Faurecia cuenta con un equipo de 14 trabajadores con discapacidad auditiva, como parte de sus acciones de inclusión.

Tecnología de punta
El complejo mantiene la integridad de sus colaboradores a través del llamado “Robodog”, robot que supervisa que las personas utilicen correctamente su equipo de seguridad y próximamente podría incorporar funciones para realizar inventarios. La empresa también prevé integrar un robot humanoide para apoyar la revisión de piezas y fortalecer el control de calidad.

Finalmente, Vega enfatizó que la evolución tecnológica no implica desplazar a las personas, sino redistribuir las tareas para que las herramientas automatizadas atiendan actividades repetitivas y los colaboradores aporten su experiencia en procesos que requieren conocimiento, criterio y toma de decisiones.
LEE TAMBIÉN:

