Mario García Hernández, 40 años de legado y evolución

De temple de acero, no sólo construyó una empresa familiar, también sembró en sus hijos la visión, valores y determinación para el futuro

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En 1986, con 35 años y siendo padre de tres hijos, Mario García tomó la decisión que cambiaría el rumbo de su vida: fundar Refaccionaria Mario García (RMG). Esto a pesar de la incertidumbre que acechaba a un país en crisis, marcado por una inflación elevada y escasez de productos para abastecer el negocio.

Lejos de desanimarse, RMG asumió el reto comercializando componentes para suspensión, freno, motor, eléctrico y afinación en un mercado muy distinto al que vemos hoy en día.

La industria se componía de muy pocas marcas: Chevrolet, Ford, Chrysler, Nissan, Volkswagen, y cada una tenía pocas variantes en sus motores. En ese momento llegué a pensar que el proyecto no iba a funcionar, pero siempre he creído que Dios existe y confío mucho en que trabajando duro las cosas se acomodan”, rememora su fundador.

Evolución del mercado y permanencia

Mario García reconoce que la transformación del mercado ha sido acelerada. La llegada de nuevas marcas y tecnologías lo obligó a ampliar su visión más allá de las fronteras del país.

Al principio comenzó a asistir a exposiciones internacionales de autopartes; primero en Las Vegas y posteriormente en Brasil, Alemania, Colombia y Canadá, viajes que le permitieron conocer otros métodos de comercialización, identificar oportunidades y replantear la estrategia de la empresa.

Fue así como en el año 2000 decidió especializarse exclusivamente en componentes para motor, un paso que representó otro nuevo desafío, pues mientras el grueso de los distribuidores se concentraba en las marcas tradicionales, RMG apostó por la venta de refacciones para motor para cualquier vehículo que circulaba en México, incluidos modelos japoneses.

Fue el atractivo que le puse a mi empresa: vender todo lo que estuviera circulando en México. La verdad, fue un reto cuyo tamaño no imaginé hasta que lo enfrenté”, afirma.

De la mano con el cambio en su infraestructura, la administración del negocio también sufrió una transformación, ya que cuando inició RMG, cerca del 95% de las ventas se realizaban a crédito, una práctica que implicaba un alto riesgo financiero.

Así, con el paso de los años, la compañía logró transformar ese esquema hasta alcanzar una operación donde aproximadamente, el 85% de las ventas se realizan de contado y sólo el 15% es a crédito.

El momento para Mario García

Para Mario García, el verdadero patrimonio nunca fue la empresa, sino los principios que transmitió a sus hijos. Más que heredarles el negocio, buscó enseñarles la cultura del esfuerzo y la responsabilidad que implica construir y mantener una organización desde cero.

También comprendió que el crecimiento empresarial no podía estar por encima de la salud, la estabilidad emocional y la espiritualidad, reflexión que lo llevó a una nueva etapa para compartir y agradecer como una forma de retribuir a la sociedad lo que había obtenido.

Con esta etapa llegó el siguiente desafío: preparar la sucesión generacional de RMG. Mario García reconoce que uno de sus mayores temores era que las diferencias propias de un negocio familiar terminaran afectando la relación con sus hijos.

Uno de mis temores es que ‘chocáramos’ tanto que nos impactara a nivel familiar. Sucede en muchos negocios familiares. A nosotros Dios nos bendijo con la oportunidad de seguir disfrutando buenos momentos juntos, poder conversar y convivir como familia”, comparte.

“Tienes que ser el mejor”

Con esa premisa, Mario García ha forjado el presente y futuro de sus hijos, y aunque cada uno de ellos ha marcado su propio destino, cuentan con el acompañamiento de su padre.

Hoy esa filosofía continúa guiando el crecimiento de RMG con Mario Ramiro García, hijo, al frente de la compañía. La empresa se prepara para enfrentar los próximos años fortaleciendo el trabajo conjunto entre ambas generaciones, manteniendo los valores que la distinguieron desde sus inicios: honestidad, confianza y mejora continua.

Para Mario Ramiro, el objetivo es consolidar una empresa madura, en constante crecimiento y expansión, capaz de inspirar a otras organizaciones y demostrar que la innovación converge con los principios familiares y personales.

En 2026, Refaccionaria Mario García no sólo celebra sus primeras cuatro décadas de permanencia en el mercado, honra la historia de una familia que ha luchado contra las adversidades y ha convertido los obstáculos en oportunidades.

¿QUIÉN ES?
Originario de Michoacán.
Fundó RMG en 1986 en Guadalajara, Jalisco.
Logró consolidar cinco sucursales en la entidad.
Ha establecido alianzas con organizaciones como ARRA, AJTA y CEDVA.

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