Elizabeth Cabrera, Directora Operativa y Administrativa de la Confederación Nacional de Talleres (CNT), es un torbellino de energía y fuerza femenina que en poco tiempo se ha consolidado como figura clave dentro del organismo.
Su capacidad de resiliencia y adaptación es su mejor carta de presentación, pues en seis años logró fortalecer la relación entre la confederación y las empresas afiliadas, además de impulsar mejoras enfocadas a la eficiencia y actualización de sistemas.
Cuando Elizabeth se integró a la CNT encontró una organización sólida, pero con áreas de oportunidad en sus procesos internos.
He aportado principalmente en el área administrativa con el establecimiento de procesos claros para que la afiliación empresarial sea ordenada, transparente y con seguimiento puntual”.
La clave está en que cada empresa afiliada encuentre valor real en su integración a la confederación. “No se trata de sumar una empresa más, sino de generar un vínculo que contribuya al crecimiento del sector automotriz”.
A diferencia de otras organizaciones, la confederación no busca activamente a las empresas; son ellas quienes se acercan interesadas en formar parte del proyecto.
Poder femenino
Ser mujer, joven y ocupar una posición de responsabilidad dentro de un sector tradicionalmente masculino implicó demostrar capacidades desde el primer momento.
Al inicio fue un poco complicado, incluso hasta hostil, reconoce. “Había ocasiones en que me decían: ‘pásame con el presidente’, como si no pudieran tratar conmigo directamente”.
Con el paso del tiempo, el trabajo constante y los resultados, los afiliados fueron cambiando esa percepción.
Hoy su presencia es reconocida tanto por empresas de la CNT como por directivos del sector. “Cuando la gente empieza a identificarte y a ver tu trabajo, esa resistencia disminuye”, subrayó.
A pesar de que la participación femenina aún es menor, Elizabeth ve apertura. “En estos seis años sí he visto un crecimiento importante en el número de mujeres que participan en la industria. Cada vez hay más mujeres en puestos relevantes y eso es muy valioso para el sector de la reparación”.
Precisamente para apoyar esta apertura, Elizabeth impulsó la creación del Foro de Mujeres CNT, un espacio que surgió para dar mayor visibilidad a la participación femenina.
Fue una iniciativa que nació al detectar una necesidad. Queríamos que las mujeres, tanto dentro de la confederación como en las empresas afiliadas, tuvieran un espacio de participación y representación”.
Este esfuerzo buscó integrar a delegadas, empresarias y directivas en una red de apoyo. Para Elizabeth, la inclusión no sólo es una cuestión de equidad, sino también una oportunidad para fortalecer al sector.
Eslabón principal
“Estos 25 años no son un límite, son apenas un paso más. La confederación es una plataforma con muchísimo alcance que todavía no está explotada por completo”, afirmó la directiva. “Todavía quedan muchos años por delante en los que CNT va a seguir siendo uno de los principales eslabones del sector automotriz”, agregó.
Elizabeth Cabrera es un ejemplo de adaptación y visión estratégica para fortalecer a la confederación.
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