Ante las tensiones económicas derivadas de la revisión del T-MEC, expertos proponen “blindar” a México a través de políticas que aborden el comercio con Estados Unidos más allá de una relación bilateral.
De acuerdo con el estudio “Una Política de Estado hacia la Casa Blanca” del Laboratorio de Análisis en Comercio, Economía y Negocios (LACEN), se propone redirigir la relación con el país vecino para equilibrar el desarrollo interior de México sin permitir imposiciones en la agenda bilateral, ni subordinarse a los intereses geopolíticos de la Casa Blanca.
Los ejes en los que se basa esta propuesta incluyen una acción conjunta en seguridad nacional, comercio, narcotráfico, seguridad comercial, migración, cambio climático, ciberseguridad, desarrollo humano, gobernanza y crecimiento sostenible.
Para los especialistas, es sustancial que México aborde su relación con Estados Unidos desde una perspectiva integral y coherente para hacer frente al agresivo nacionalismo, proteccionismo y política exterior conservadora que Trump ha venido realizando contra el país durante su mandato.
Atado de pies y manos
Las medidas arancelarias de Trump con las que quiere fortalecer su “Make America Great Again” están sustentadas por el marco jurídico de Estados Unidos, principalmente en torno al patriotismo y la seguridad nacional.
Entre las bases, destacan las contenidas por su Constitución, como el artículo 1, que faculta al Congreso para establecer aranceles y regular el comercio con las naciones; la Ley de Seguridad Nacional de 1947, que permite establecer aranceles a los países que atenten contra la seguridad nacional de EU; y otras más que siguen la línea proteccionista del gobernante.
Por si esto fuera poco, México también se encuentra atado por 19 medidas bajo las cuales Estados Unidos le exige blindar la seguridad comercial del sur del territorio estadounidense.
Acaparar “Tierras Raras”
Los analistas también destacan dentro de las acciones de Trump el Project Vault, una geoestrategia de Estados Unidos para acaparar “Tierras Raras”, es decir, metales pertenecientes al grupo III de la tabla periódica y que son indispensables para generar:
- Catalizadores de automóviles
- Refinación de petróleo
- Fósforos para televisión a color y pantallas planas (teléfonos y laptops)
- Imanes permanentes para componentes electrónicos, eléctricos y generadores de turbinas eólicas
- Baterías recargables para vehículos híbridos y eléctricos
- Dispositivos médicos
Además de minerales críticos que son fundamentales para las economías industriales modernas e innovadoras.
En este rubro, Estados Unidos firmó una colación el 4 de febrero de 2026 con México para desarrollar políticas y mecanismos comerciales coordinados para mitigar la cadena de suministro de los minerales críticos.
Este tratado incluye la identificación de minerales específicos, la exploración minera y la consulta para fijar los precios para el comercio de estos materiales. Con este acuerdo, Estados Unidos cuenta con la radiografía de los minerales de México, fortaleciendo sus cadenas de suministro de semiconductores, pero también contando con incentivos fiscales de México orientados a atraer inversiones.
Acelerar la demanda interna
En este panorama donde México parece estar en desventaja, los analistas ven como alternativa estimular la demanda interna fomentando el gasto público y privado en bienes y servicios, incluyendo consumo e inversión.
Para ellos, los indicadores de la política monetaria están alineados para fortalecer el mercado nacional, siempre que se le brinde seguridad física al consumo y la inversión para reducir el impacto de la primera revisión del T-MEC.

