El software y la inteligencia artificial (IA) están transformando el funcionamiento de los vehículos actuales. Gracias a las actualizaciones inalámbricas (OTA), las armadoras pueden incorporar mejoras en navegación, seguridad y asistencia al conductor sin necesidad de modificar el hardware.
Los vehículos definidos por software (SDV, por sus siglas inglés) son capaces, a diferencia de los automóviles tradicionales, pueden actualizar sus sistemas durante su vida útil. Esto permite a las armadoras incorporar nuevas capacidades y adaptar el funcionamiento de sus modelos a las necesidades de los usuarios.
La tendencia también modifica el desarrollo tecnológico del sector. Sistemas como la navegación, los asistentes de conducción y las funciones de conectividad pueden compartir una misma arquitectura de software, lo que facilita su integración y actualización.
Nuevas tecnologías
El avance de los SDV se apoya en tecnologías como la inteligencia artificial (IA), el Internet de las Cosas (IoT) y la computación en la nube. Estas herramientas permiten procesar información de sensores y otros sistemas del vehículo para mejorar su operación y responder a las condiciones del entorno.
Por ejemplo, los sistemas avanzados de asistencia al conductor (ADAS) pueden aprovechar datos de cámaras, sensores y mapas para apoyar tareas relacionadas con la seguridad. A su vez, las actualizaciones OTA permiten a los marcas distribuir mejoras sin que los propietarios tengan que acudir necesariamente a un taller.
De acuerdo con proyecciones citadas por HERE Technologies, los vehículos definidos por software representarán 32% del mercado mundial en 2030 y 46% en 2035.
Este avance, aseguraron, abre la puerta a sistemas de IA capaces de interpretar el contexto y adaptar ciertas funciones a las necesidades del conductor.
Un cambio en el desarrollo automotriz
Por otro lado, el enfoque centrado en el software también plantea retos relacionados con la ciberseguridad, la protección de datos y la compatibilidad de los sistemas.
Debido a esto, el desarrollo de los nuevos vehículos no depende únicamente del software, sino también de una arquitectura electrónica adecuada, datos confiables y mecanismos que garanticen actualizaciones seguras.
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