Durante el panel “Entre gigantes: Cómo la guerra comercial y la geopolítica moldean la cadena de autopartes en México”, que se llevó a cabo en el Congreso Mexicano de Repuestos Automotrices (CMRA), Claudia Márquez, Presidenta de la Asociación Mexicana de Estudios Internacionales, cuestionó a diversos especialistas del sector sobre cómo las tensiones geopolíticas, guerras comerciales y los cambios regulatorios han reconfigurado las cadenas globales de suministro
Verónica Orendain, Economista y Directora general de VO Ediciones, explicó que las cadenas de suministro son vulnerables ante las tensiones internacionales. “La divisa hoy es incertidumbre acompañada de vulnerabilidad. Prácticamente cada mes vemos eventos disruptivos que alteran las reglas del juego”, dijo.
Sin embargo, la creación de nuevas cadenas de suministros con proveedores adicionales, inventarios de seguridad o nuevas rutas logísticas incrementa los gastos operativos y reduce la competitividad basada exclusivamente en precios.
Daniela Nebel, Directora Ejecutiva de SAE TA Consulting, subrayó que la industria automotriz es especialmente vulnerable debido a la complejidad de sus procesos productivos. “En cada frontera hay regulaciones distintas, normas y requisitos que cumplir. Por eso cada vez más empresas prefieren seguridad y estabilidad política antes que simplemente el costo más bajo”, explicó.
Esta tendencia se conoce como secure sourcing, una estrategia que prioriza la confiabilidad del suministro sobre el precio mínimo.
En este escenario, México busca consolidarse como algo más que un centro de manufactura de bajo costo.
Para Carlos Enrique Jácome, Socio fundador de Inter Sade, los cambios tecnológicos van a ser clave en el corto y mediano plazo. “El mismo distribuidor se puede volver parte del ensamble, desde el empaque hasta ser parte de la línea de producción”, sin embargo, no hay que dejar de lado los cambios en el comportamiento del consumidor”.
“Ningún país puede producir todo lo que necesita”, puntualizó Orendain. “Las restricciones comerciales artificiales terminan generando simulaciones en la producción y encareciendo la cadena.”
Nebel advirtió que las pequeñas y medianas empresas son particularmente vulnerables ante estos cambios. Si los márgenes de ganancia son reducidos, el aumento de aranceles puede poner en riesgo la viabilidad del negocio.
A pesar de este panorama, México puede aprovechar su posición estratégica para consolidarse como un actor central en la industria automotriz del futuro.

