FORVIA, empresa propietaria de Faurecia y HELLA, se presentó en el Congreso Internacional de la Industria Automotriz en México (CIIAM) 2026. La compañía destacó que la inteligencia artificial (IA) ya se encuentra en alrededor de 80% de sus plantas a nivel global.
De acuerdo con Etzail Vega, Director de Operaciones de FORVIA Clarion Electronics, la planta de San Juan del Río, Querétaro, cuenta con un sistema de monitoreo mediante cámaras que identifica condiciones inseguras, como la falta de equipo de protección o distracciones durante el trabajo.
La herramienta, denominada como “Robodog” por su similitud con los caninos, genera una alerta al detectar un riesgo y puede ser enviada a los responsables del área si la situación no se corrige.
Con ‘robodog’ hemos alcanzado poquito más de dos años sin accidentes incapacitantes; es decir, los riesgos han disminuido en un 75%”, dijo Vega.
En materia de calidad, FORVIA destacó que la IA permite analizar imágenes para detectar defectos, verificar componentes y fortalecer la trazabilidad. Estas soluciones también reducen el tiempo destinado a inspecciones que anteriormente dependían de revisiones manuales.

Etzail Vega dijo que seguirán implementando soluciones de IA en sus procesos. Por ejemplo, indicó que planean incorporar un robot humanoide para realizar actividades repetitivas como inspección final de productos.
La intención, aseguró, es que estas herramientas apoyen al personal en tareas rutinarias y permitan concentrar el trabajo humano en actividades técnicas y de toma de decisiones.
La IA no se trata de reemplazar a las personas, se trata de que, basado en la recopilación de datos y la experiencia que tenemos en nuestras operaciones, seamos más libres de realizar tareas de toma de decisiones”, puntualizó FORVIA.
El directivo recordó que nuestro país tiene brecha importante en esta tecnología respecto a otros países. “Hay indicadores que revelan que en Latinoamérica estamos casi 25 años atrasados en este tema”, advirtió.
En este sentido, FORVIA invitó a los asistentes a sumarse a la revolución de IA y abandonar el miedo de que las herramientas digitales reemplazarán al factor humano.
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