La industria automotriz mexicana atraviesa una transformación impulsada por la electromovilidad, el nearshoring y la incorporación de nuevas tecnologías en las plantas de producción.
Sin embargo, este avance también plantea el reto de actualizar las habilidades de sus trabajadores sin detener las líneas de producción.
De acuerdo con datos citados por UVM for Business, 81% de las empresas del sector automotriz en México tiene dificultades para encontrar talento calificado. Mientras tanto, 59% de la fuerza laboral necesitará desarrollar nuevas habilidades antes de 2030.
Alejandro González, Vicepresidente de la división B2B en Laureate México, explicó que una falla relacionada con la falta de conocimientos técnicos tiene un impacto directo en la operación.
La verdadera ventaja competitiva de una planta no es solo la maquinaria que instala, sino la rapidez con la que su equipo humano aprende a dominarla”, dijo.
Una posible solución
Para responder a este reto automotriz, UVM for Business propone usar herramientas digitales para capacitar al personal. Esto permite hacerlo sin sacar a los trabajadores de la operación durante largos periodos.
Su metodología, apoyada en el ecosistema virtual Menthera, parte de identificar las necesidades específicas de cada planta.
El primer paso, indicaron, consiste en realizar un diagnóstico para detectar las habilidades que necesita fortalecer cada trabajador.
Por ejemplo, si una línea presenta fallas recurrentes en una celda robotizada, la capacitación puede concentrarse en diagnóstico de fallas, interpretación de alarmas o programación. Así se evita recurrir a un curso general de robótica.
A partir de ese diagnóstico se crean rutas de aprendizaje personalizadas. Estas rutas se enfocan en indicadores de la planta como la reducción de paros o la mejora de los tiempos de ciclo.
Otro elemento de la estrategia es el microlearning, que permite ofrecer contenidos breves mediante videos interactivos y otros formatos digitales. Así, un técnico puede consultar información específica sobre un código de error durante un cambio de turno, sin abandonar por mucho tiempo sus actividades.
La capacitación también incorpora simulaciones para practicar procedimientos antes de llevarlos a la operación real.
La apuesta es que la capacitación deje de ser una actividad separada de la producción y se convierta en una herramienta para mejorarla.
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