Al contratar un seguro de auto, uno de los conceptos más importantes, pero también menos comprendido, es el deducible. Este término define la cantidad de dinero que el conductor debe pagar en caso de un siniestro, como un accidente vial o el robo del vehículo, antes de que la aseguradora cubra el resto de los daños.
El deducible no sólo determina el desembolso en caso de emergencia, sino que también influye directamente en el costo de la póliza. En general, cuanto más bajo es el deducible, mayor será la prima del seguro; mientras que un deducible alto reduce el costo mensual, pero incrementa el gasto en caso de incidente.
“El deducible influye directamente en el precio del seguro. Generalmente, mientras más bajo es el deducible, más alta es la prima del seguro. Por el contrario, elegir un deducible alto puede reducir el costo de la póliza, aunque implica pagar más en caso de un siniestro”, explica Pilar García, CEO de Rastreator.mx.
¿Cómo se calcula el deducible?
El deducible se calcula como un porcentaje del valor del vehículo, en la mayoría de los casos. Este valor puede variar según el tipo de póliza contratada:
- Valor factura: corresponde al precio original del auto y aplica principalmente en vehículos nuevos.
- Valor comercial: se basa en el precio del mercado al momento del siniestro, considerando modelo, antigüedad y demanda.
- Valor convenido: es una cantidad fija acordada entre el cliente y la aseguradora desde el inicio del contrato.
Por ejemplo, si un auto tiene un valor comercial de 200,000 pesos y el deducible es de 5%, el conductor deberá pagar 10,000 pesos en caso de siniestro.
Factores clave para elegir el deducible
Antes de decidir, especialistas recomiendan evaluar tres aspectos principales:
- Capacidad económica: contar con liquidez suficiente para cubrir el deducible en caso de accidente.
- Uso del vehículo: si el auto se utiliza con frecuencia, conviene un deducible bajo; si no, uno alto puede ser suficiente.
- Historial de manejo: conductores con menor índice de siniestros pueden optar por deducibles más altos.
También es importante considerar que existen dos tipos de deducible: el fijo, que es una cantidad establecida, y el variable, que depende de un porcentaje del valor del vehículo o del daño.
En cuanto al pago, este puede realizarse directamente al taller o descontarse de la indemnización en casos como pérdida total o robo.
Para tomar una mejor decisión, expertos recomiendan comparar distintas opciones mediante plataformas digitales como Rastreator.mx, que permiten analizar coberturas, costos y condiciones en tiempo real.
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